Mindfulness 101: Cómo usar la meditación para conocerte a ti mismo

Andrea De Izcue, Deputy Brand Manager en Intercorp, comparte con nosotros un artículo acerca de sus experiencias y aprendizajes de la práctica del mindfulness y la meditación

May 29, 2020

¿Te imaginas cómo sería un día de tu vida en el que puedas verdaderamente disfrutar de todo lo que suceda? ¿De apreciar las cosas como lleguen y sentirte seguro de seguir avanzando, a pesar de no tener control de lo que venga después?

A través de la meditación, cualquiera de nosotros podemos despertar ese poder que está dormido dentro de cada uno y usarlo para afrontar lo que sea, incluso en este “nuevo normal”.

Yo no siempre lo tuve tan claro. De hecho, invertí mucha energía en buscar esa claridad y ese balance por mucho tiempo. Pero, a pesar de mi curiosidad, pase mucho tiempo sin enganchar con nada; con ningún deporte, terapia o hobbie. Fue solamente cuando me di cuenta de que las respuestas que necesitaba las tenía que buscar adentro mío que encontré lo que estaba buscando.

Recuerdo todavía el día en el que cambió todo para mi. Venía haciendo deporte intenso una infinidad de días sin descanso, hasta que me vi aburrida un día y pensé: ¿Acaso hay algo que no estoy pudiendo ver que siempre hace que pierda la motivación? Ese día opté por hacer algo distinto y en lugar de entrenar, hice una hora de yoga. Al final de esa sesión, nos dimos unos minutos para meditar. Salí de esa clase convencida de que el yoga y la meditación me favorecían bastante más que todo lo que venía haciendo.

Rápidamente, me di cuenta que había algo distinto en cómo me sentía después de practicar la meditación. El bienestar que sentía venía de adentro cuando en el pasado siempre dependía de las cosas externas. Eso, en sí, me daba otro nivel de confianza. Estaba logrando alinearme como nunca antes. Luego de eso, empecé a meterme a ese mundo. A conocer a personas con más experiencia que me puedan dar aprendizajes y a leer y absorber todo lo que podía acerca de la meditación. Poco a poco, me di cuenta que la respuesta a mis preguntas yacía en mi desarrollo interno, que ese hueco de motivación de antes ya no estaba.

Lejos de ser una gurú en el tema, quiero compartir las herramientas que me acompañan diariamente, hasta el día de hoy, en este trabajo personal de autoconocimiento. Estoy convencida de que hoy más que nunca, necesitamos elevar nuestra conciencia para tomar buenas decisiones que nos movilicen, eventualmente a un futuro mejor y pleno.

Gimnasia mental

Así como ejercitamos el cuerpo para desarrollar músculos y articulaciones fuertes, lo mismo pasa con nuestra mente. La meditación es una rutina de ejercicios que necesitamos repetir constantemente para mantenernos motivados y enfocados. Esto no pasa de la noche a la mañana. Al igual que con nuestro cuerpo, no basta con ir un día al gym para estar ‘fit’. Tenemos que empujarnos a salir de nuestra zona de confort todo el tiempo para experimentar los beneficios constantemente. Empieza separando sólo 15 minutos diarios para meditar en un espacio cómodo. Eso, al comienzo, es todo lo que toma para comenzar a ver una diferencia. Esos 15 minutos de tranquilidad te pueden dar mucho más de lo que crees.

El silencio es tu amigo

¿Pero cómo exactamente empezamos a meditar? Lo más maravilloso de este ejercicio, es que sólo necesitas ser tú en silencio para practicarlo. No se requiere de ninguna herramienta o metodología secreta. Encuentra un lugar cómodo donde sentarte, en una silla o sobre el piso, que te permita mantener la espalda erguida. No te preocupes tanto por la postura, es más importante que estés cómodo que perfectamente recto. Basta con que sientas que tu cuerpo crece y se presenta con apertura. En silencio, empieza a reconocer las sensaciones en todo tu cuerpo y qué pensamientos están en tu mente. Sólo observa en silencio, sin juzgar.

Tus pensamientos no te definen, tú defines tus pensamientos

Todos hemos escuchado sobre “el poder de nuestra mente”, lo cual es totalmente cierto, pero más importante aún es entender que quienes dominamos nuestra mente, somos nosotros y no al revés. Es común sentir que nuestra mente nos gana cuando estamos frente a un problema, perdemos claridad, nos confundimos y hasta nos bloqueamos. En estos momentos, cuando hay mucho ruido mental, no le demos tanto protagonismo a esa voz. Cuando meditamos, podemos sentir cómo las voces externas se disipan y recuperamos nuestro poder frente a lo que realmente proviene de adentro. Al reconectarnos internamente, ponemos nuestra energía en forma de atención y conciencia en aquello que queremos lograr y descubrimos soluciones creativas para eso.

Ante la duda, respira

La respiración voluntaria es uno de los ejercicios más restauradores, relajantes y profundos que podemos poner en práctica. De hecho, es lo que nos acompaña y nos guía a lo largo de la meditación para mantenernos anclados al momento presente y evitar que nuestra mente tome control. Con los ojos cerrados y en silencio, empieza a llevar tu atención al simple acto de respirar. Visualiza como, con la inhalación, el aire ingresa a tu cuerpo por la nariz, pasa por detrás de tu garganta, llega a cada centímetro de tus pulmones y te expande. Con la exhalación, disfruta la sensación de ese aire saliendo despacio de nuevo por tu nariz, aliviándote y quitándote la carga. Repítelo, de manera fluida, sin apurarte, a tu propio ritmo.

Usa tu respiración consciente para volver a centrarte cada vez que lo necesites.

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Bienestar

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