Las 4 fases del líder inclusivo

En SomosIntercorp buscamos sensibilizarnos sobre la importancia de la diversidad e inclusión, por eso, Michelle Barhumi nos comparte los puntos clave del libro de Jennifer Brown sobre el camino a la inclusión.

August 27, 2020

En tiempos inciertos como este, es común que percibamos una falta de control en diversos aspectos de nuestras vidas. Hay muchas cosas que están cambiando y que no son como estábamos acostumbrados: lugares de trabajo, estructura y convivencia en el hogar, situación económica, entre otros. Y con esta falta de control, usualmente somos más propensos a tomar decisiones en base sesgos inconscientes. Por eso, es en este momento más importante que nunca, tener organizaciones con líderes inclusivos.

Jennifer Brown, en su libro llamado “How to be an Inclusive Leader” sostiene que “la inclusión nace con una chispa para ser mejor” y que esta chispa vive siempre dentro de los líderes, esperando a convertirse en fuego. En el libro, Brown comparte las 4 fases por las que un líder pasa en su camino a la inclusión:

 

Etapa 1: Inconsciente (unaware)

En esta primera fase la inclusión puede no parecer un problema urgente porque no has experimentado realmente el sentimiento de exclusión. No te das cuenta de que las desigualdades están tan arraigadas en los sistemas y procesos, que se necesita un esfuerzo real para romper el status quo.

 Etapa 2: Consciente (aware)

En la segunda fase empiezas a entender cuánto realmente no sabes y te das cuenta que hay mucho por aprender. Reconoces tus incomodidades internas y las experiencias que te llevaron a experimentarlas.

 Etapa 3: Activo/a (active)

Este es el momento de “actuar o morir”. Es el momento en que te apuntas para hacer más. Comunicas ideas que son nuevas para ti, intentando encontrar tu voz y visiblemente tomando acción.

 Etapa 4: Defensor/a (advocate)

Esta última fase se caracteriza por el enfoque que le da la persona a cómo los sistemas necesitan evolucionar para interrumpir prácticas nocivas que perpetúan un campo de juego desigual. La persona se compromete en palabra y acción a hacer su lugar de trabajo más inclusivo. Sus esfuerzos son más públicos y los demás empiezan a seguirlo(a) e inspirarse.

 

Brown se refiere a estas fases como parte de un continuo, no como algo estático. En ese sentido, una persona puede recorrer este camino varias veces, porque la realidad es que nunca dejamos de aprender y podemos encontrarnos en fases distintas del camino en un mismo momento, dependiendo del grupo demográfico al cual nos referimos. Por ejemplo, puedes conocer a un(a) líder(esa) súper inclusivo(a) en términos de género, en donde habla abiertamente sobre esto y constantemente cuestiona diferentes estructurasen su organización para ser más inclusivo, y por otro lado, este(a) mismo(a) líder(esa) podría estar en la primera fase en términos de diversidad LGBTIQ+. La autora nos recuerda que no hay un “mal” punto de partida, si tu intención es crecer como persona y como líder.

En el libro, Brown entra en mayor detalle sobre las distintas prácticas y ejercicios que son útiles para avanzar en el camino de la inclusión. Puedes comprar el libro aquí.

 

 

 

 

 

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Diversidad