Hablando de Liderazgo con Daniel Duharte

La semana pasada tuvimos un #SomosIntercorp Live donde participaron Daniel Duharte, Gerente General de Real Plaza y Álvaro Henzler, Director de InLíder en Intercorp. Compartimos un artículo escrito por Álvaro quien nos cuenta los aprendizajes clave.

July 8, 2020

COVID19, un virus mortal, está dejando muertes, enfermos y familias en pobreza material y emocional. COVID19, un virus invisible, está visibilizando todas las falencias de nuestro país. COVID19, un virus inesperado, está generando también una inesperada ventana de oportunidad enorme para impulsar cambios en nuestro interior, en nuestras relaciones, en nuestras organizaciones y en el país. No bastan planes, leyes, ideas. El liderazgo es hoy el protagonista. Regresar a la esencia del liderazgo es quizás el mayor reto que tenemos hoy. Liderazgo es tremendamente universal; no es acción exclusiva de líderes, héroes o poderosos, sino es una atribución que todos y todas tenemos: todos podemos ejercer liderazgo. Liderazgo es, además, tremendamente íntimo; no es una hazaña que implique cambiar eso que “esta mal” ella afuera, sino que la hazaña más complicada es restaurar eso que está oscuro en nuestro interior para irradiar luz: todos podemos ejercer liderazgo desde nuestro único y especial propósito personal.

Con mis distintos roles actuales, he tenido la bendición de tener múltiples conversaciones con familia, personas y equipos durante el periodo de cuarentena. Una y otra vez, sean políticos, ejecutivos, emprendedores o ciudadanos de familia, surge con emergente fuerza la importancia de ser con valentía quienes realmente somos y actuar con coherencia orquestando voluntades y talentos para transformar una realidad en un sueño que parece inicialmente imposible. Una de las conversaciones que más disfrute, fue una conversación con Daniel Duharte, CEO de Real Plaza. Conozco a Daniel hace un tiempo, incluso a miembros de su familia. Admiro su entusiasmo, su claridad de mente, su humildad cuando recurre a otros cuando sabe que no sabe. “Estoy rodeado de un equipo maravilloso… no siempre tengo la respuesta y he ido donde los líderes que me reportan a decirles que trabajemos juntos por una solución”. Habla de su familia y su pasión por el deporte antes que su CV o trabajo. Reconoce que su paso (con laureles) por el lanzamiento de bala y por el rugby lo hacen un buen jugador que sabe cuándo jugar solo, cuándo en pared y cuándo en equipo.

Daniel no gerencia unos centros comerciales. Daniel lidera un equipo para lograr un propósito de bienestar para los peruanos. “Me enamoré de los centros comerciales, de lo que generamos en cada ciudad del Perú cuando abrimos un centro comercial, no solo llevando modernidad, puestos de trabajo, dándole valor a cada ciudad, sino generamos un punto de encuentro, un lugar para socializar y sobre todo, alineado a nuestro propósito, llevamos mucha felicidad a las familias peruanas que están en cada una de estas ciudades”. Y esto no es floro. Es real. Antes de la pandemia, decidió dedicar importantes recursos no solo para formar a su staff, sino para todos aquellos locatarios y colaboradores de las empresas de outsourcing para generar ese espíritu de unidad con propósito común. Durante la pandemia, si buscan en las noticias, verán decisiones complejas que priorizan la fidelización de clientes y el propósito de la compañía, por encima de solo las metas financieras.

En crisis complejas, sale a relucir -o deslucir- el real liderazgo de cada uno de nosotros. Daniel paró, pensó y definió que en esta coyuntura debían seguir una estrategia que llamaron “las cuatro R”:

o   Resolver: dar solución a la situación de la cuarentena y seguir operando los servicios básicos, a la par que iban entendiendo los decretos.

o   Resiliencia: activar la mentalidad de eficiencias, de reducción de gastos, y de realizar proyecciones diarias, semanales para ver como resistir la pegada.

o   Reapertura: elaborar protocolos de bioseguridad, siendo estrictos con altos estándares de calidad para que la gente este tranquila.

o   Re imaginar: reflexionar como equipo cómo visualizamos el futuro de la industria en este contexto

Cuándo le preguntas a Daniel, si tuviese que resumir en un elemento, su labor más importante y central, te diría que es el empoderamiento de su equipo. “Nos hemos preocupado mucho por la salud física y mental de nuestros colaboradores, preocupándonos por cómo se han sentido en estos meses de incertidumbre, que sientan la confianza de contarnos cualquier inquietud. Reforzamos también todos los canales de comunicación para que no haya nunca desconexión y la gente perciba que nuestra cultura Japi tiene que ver con lo emocional, el sentido del humor, de ser transversales, que no tenga barreras”. Japi es un elemento simple y potente que resumen la cultura de Real Plaza: JA, por referencia al elemento de felicidad, emoción y humanidad; PI, por la referencia matemática a 3.14159 que busca las metas, objetivos y estrategia. Nótese que humanidad está por delante de la estrategia.

“Trabajé mucho para entender a cada uno de los líderes de Real Plaza, desde su rol y el aporte que han dado, escuchándolos con mucha empatía. La empatía es muy importante porque implica ponerte en los zapatos del otro y entender su realidad. Cada uno vive distintas realidades en sus casas y sostener el trabajo y la convivencia es complicado”. No existe liderazgo, sin empatía. Sino es simple autoridad auto-centrada en los propios talentos de uno o una. Y no existe empatía, sin escucha. Sino es simpatía sorda. Daniel entiende de escucha. Su presencia, sus preguntas, su arte para decir lo que quiere, siente y piensa. En su fórmula y arte personal de liderar, la escucha es el primer paso de cinco: 1. escuchar, 2. empoderar, 3. comunicar, 4. motivar y 5. actuar. ¿Queremos actuar para lograr resultados increíbles? Comienza escuchando. Una escucha empática además no fabricada para la tarea de gestionar personas, sino una empatía orgánica que parte de cuidar personas en casa. “Valorar lo que más amamos” y “cuidar mucho tu salud y de tu familia” fueron el top 2 los aprendizajes claves para Daniel en los últimos meses. Remata, una vez más, con el tercero, “mucha empatía para entender la realidad de otros”.

Al concluir la conversación, le pregunté sobre su mayor reto durante estos meses. Comparto literal su respuesta: “En esta cuarentena me di cuenta que el tiempo es un recurso escaso para tantos roles que tenemos. He estado mirando los diferentes escenarios y proyecciones de la empresa, apoyando a mis hijos adolescentes durante esta incertidumbre, teleconferencias de trabajo cada hora, juegos de mesa, conversar con los amigos del colegio en reuniones virtuales. Me di cuenta que era difícil abrir los centros comerciales y no tener visibilidad de lo que pasará en el futuro y re imaginarlo en lo físico y digital. Estos meses no han sido aburridos, pero muchas veces han sido dolorosos. Pero entre todo esto están las reflexiones tan relevantes en estos tiempos tan diferentes, voy siguiendo lleno de energía, con preocupación pero una dosis de buen humor, tratando de tener siempre una sonrisa en la cara que refleje optimismo no solo en mi familia sino en todo mi equipo de Real Plaza, tratando de estar siempre positivo aunque a veces es difícil”. Una respuesta dual: escasez y abundancia, preocupación y ocupación, conexiones y fragmentaciones. “Tratando de estar siempre positivo, aunque a veces es difícil”. La pandemia ha sido difícil para Daniel y para todos. Quizás la única diferencia de Daniel y unos pocos, es decir con todas sus letras que el gran CEO… llora con su equipo… no sabe todas las respuestas… considera lo emocional aún más importante que lo mental. La vulnerabilidad, reflejada en Daniel, es un atributo con connotación muchas veces negativa, pero hoy demostrado que es EL poder para lograr movilizar cualquier cambio real.

Les dejo un regalo que Daniel nos dejó, de poesía espontánea que arrancó aplausos virtuales. ¿Qué te ha dejado esta cuarentena?

•         Lo que siempre quisiste hacer y hasta ahora no has hecho, es momento que lo hagas.

•         Lo que es importante y lo que no lo es. No te angusties por todo.

•         Qué pensamientos quieres recordar y cuáles alejarte.

•         Valorar la calidad de amigos y no la cantidad de amigos.

•         Lo importante que es tu familia hoy y los amigos ahora que no puedes tener esa conexión física.

•         Lo que te hace feliz y lo que no te hace feliz.

•         Lo vulnerable que somos como seres humanos.

•         Lo que te hace fuerte y lo importante que es no siempre serlo, una lagrima de vez en cuando no hace daño.

•         Abrazar el caos y la falta de control, pero a su vez crear nuevas cosas y encontrar oportunidades.

•         Crear comunidades, maneras de trabajar nuevas, crear espacios y hacer que los otros también puedan ser felices. Valorar las conexiones humanas.

Estas palabras podrían ser de un cura, pastor o del Dalai Lama. No. Son de Daniel Duharte, un gerente general del mundo corporativo, que construye un propósito, lo vive, lo comparte. Su liderazgo revitaliza el alma de las empresas. Renueva a equipos e inspira a quienes lo rodeamos.

Gracias Daniel.

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